Visita a mi viejo jardín de flores rojas

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Abrí mi Facebook esta mañana y encontré un curioso aviso: me invitaba a descargar la aplicación de ICQ para Android. Movido por una mezcla de curiosidad y recuerdos, la bajé. Tardó poco menos de 10 segundos en bajar y abrirse, presentándome una pantalla que me pedía mi número de ICQ. Si alguien fuera de contexto, ayer, me preguntaba si recordaba mi número de ICQ, le hubiera dicho que ni loco. Pero esta mañana, con esa flor con todos los pétalos verdes menos uno rojo frente mío, mis dedos – no fui yo, fueron mis dedos- escribieron sin titubear ni un segundo ese número que hacía posiblemente más de 14 años no escribían: 59320407. Luego llegó el turno de la contraseña, y de nuevo, tal vez por haber antepuesto esos números, salió en forma automática y sin siquiera hacer un segundo de memoria. Una contraseña que nunca más volví a usar desde aquel tiempo, pero que hoy ingresé casi como un autómata.

Y ahí apareció, frente a mí, como si no hubiera pasado un día, mi vieja lista de contactos de ICQ. Ver esa pantalla me hizo pensar en la típica escena de las películas de ciencia ficción, en la que los astronautas llegan a una nave abandonada y todo está oscuro y apagado, con algunos objetos flotando rodeados en un silencio sepulcral. Silencio. Esa es la sensación que me invadió al ingresar. Tal vez porque recordé que la última vez que había ingresado ese número y esa contraseña, los mismos habían sido seguidos por una metralla de “Uh Uh!”, ese sonido tan característico del viejo mensajero instantáneo y que nos decía que mucha gente tenía cosas para contarnos. Esta vez no. Todas las flores estaban rojas. No había malezas en ese jardín. Sólo flores. Pero no había una sola flor verde.

Dediqué un rato a recorrer en silencio la lista de flores rojas, como quien camina por una casa abandonada, en la que todo está en su lugar, pero cubierto del polvo de los años. Una lista de nombres que me trajo lindos recuerdos. Algunos de los nombres pertenecían a personas que sigo viendo y que se fueron mudando, conmigo, progresivamente al MSN, luego al BBM, luego al Whastapp, y mañana, vaya uno a saber adónde, para poder seguir en contacto. Pude ver apodos que ya no usamos más, de personas con las mantengo aún amistad. También vi nombres de personas a las que no volví a ver, ni real ni virtualmente. Y también, en un caso particular, el nombre de alguien que ya no está más con nosotros. Una flor que nunca más volverá a ponerse verde. Pero que no se marchita. Su presencia allí disparó recuerdos de conversaciones que quedaron en mi corazón.

Si hubiera arqueólogos virtuales, creo que éstos, al descubrir los silenciosos salones de chat del ICQ, pensarían lo mismo que quienes descubren ruinas de antiguas culturas: “¿Qué pasó en este lugar, para que toda una civilización, con códigos propios, con un idioma propio, haya desaparecido casi sin dejar rastro en un lapso probablemente de 3 a 6 meses?” En este caso no fue un volcán, ni una guerra. Fue la llegada del MSN Messenger.

No soy un nostálgico. No pretendo que vuelva ICQ. Sigamos con el Whatsapp o con lo que venga después. 1311852692_22616097_icqYa está. Ya fue. Pero, no obstante esto, te recomiendo, por el valor de la experiencia, una visita a tu vieja cuenta. Conectate con una etapa de tu vida. Vas a sentir algo muy parecido a lo que sentís al volver a la casa de tu infancia, a tu escuela primaria o a un lugar adonde viviste muchas cosas y adonde no volviste por mucho tiempo. Con ese leve escalofrío que te recorre la espalda, podrás darte cuenta de que los mundos real y virtual no son opuestos como los pintan muchos detractores de los “nuevos medios”. Haber vivido físicamente años enteros de infancia en tu escuela primaria, y haber vivido virtualmente charlas, enojos, discusiones, risas, declaraciones de amor y confidencias en el ICQ son en definitiva la misma cosa: experiencias y emociones. Vínculos. Relaciones. De eso estamos hechos.

Sí, claro: antes los hombres se sentaban en el salón de fumar de los clubes a sostener largas tertulias, y hoy esas tertulias ocurren con sus interlocutores a miles de kilómetros de distancia, mientras uno viaja en tren a su trabajo en Buenos Aires, y el otro está por irse a dormir en Shanghái. Ninguno fuma y hace años que no se ven las caras. Pero son tertulias al fin. Negarlas como tales es una necedad. Y negar las virtudes que tienen los medios de hoy es cerrarse a un mundo de oportunidades para seguir siendo lo que somos: seres sociales.

Ah! Y casi me olvido. Voy a dejar la aplicación instalada en mi celular durante el mes de agosto. Te recuerdo que soy el 59320407. Si querés darte una vuelta por ahí, me encantaría volver a escuchar el Uh Uh! una vez más, y ver tu flor ponerse verde. Como cuando dos adultos charlan en la casita del árbol donde supieron jugar de chicos, tal vez podamos charlar una vez más en el ICQ.

Tremendo spot de una campaña contra el hambre en Sudafrica

Tremendo

record de inscriptos en el congreso de aedros

Jesuan se alegra mucho de que el VI Congreso Internacional de Fundraising haya batido el record en inscriptos, y aventura una posible hipótesis sobre este éxito: su alejamiento de los escenarios. ¿Vos aún no te inscribiste? Hacelo acá!

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campaña de ALPI con golpe bajo. No gusta.

No me gusta esta campaña. Es la típica genialidad de una agencia iluminada que le propone la idea a la ONG y como es gratis agarra viaje. Contiene golpe bajo, no explica cuánto dinero hace falta ni cómo se usaría, no es explícita en el pedido. No gusta.

Mapas de calor: Mirá esta herramienta que descubrí

Una ONG ahora puede hacer mapas de calor, gratis, muy útiles, para, por ejemplo:

  • Identificar zonas de mayor poder adquisitivo
  • Mapear donde se concentran los mayores donantes, en cantidad o en monto promedio
  • Mapear las zonas donde están trabajando otras organizaciones y las zonas que no están cubiertas.
  • Detectar las “zonas más calientes” para lo que quieran….
  • Otras cosas que quieran…

MYHEATMAP.COM: Es gratis hasta un mapa con 20 datos.  Arriba de eso, como suele pasar, tiene un fee mensual

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Cuando los algoritmos de publicidad online no usan el sentido común

Fuck The Poor (Cagate en los pobres)

Excelente campaña para promover el acto de dar.

Luego de más de un año de ausencia, JESUAN volvió a las aulas

Gracias Asociación Amigo del Arbol Salta y AEDROS por la confianza en JESUAN.

 

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JESUAN vuelve a las aulas! El 28 de febrero en Salta

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Ya está en el aire donar ayuda

 

Te recordamos que ya lanzamos la campaña Donar Ayuda. Tu organización podrá aparecer en el directorio al que accederán miles de personas interesadas en donar.

Para poder contar con un directorio que durante la campaña nos permita tener un llamado a la acción inmediato, hemos desarrollado una alianza con Donar Online, una herramienta desarrollada por Wingu que permite a las organizaciones recibir donaciones de manera ágil y sencilla.

Si tu organización ya cuenta con un formulario en Donar Online, solo tenés que aceptar la participación en el evento, elegir cuál de tus formularios querés que se muestre en el directorio de Donar Ayuda (desde tu panel de administración, opción “Formulario Predeterminado”).

Si todavía no contás con la herramienta ¡podés registrarte y crear tu formulario para comenzar a recibir donaciones!

Para aquellas organizaciones que no cuentan con un acuerdo con tarjeta de crédito, condición necesaria para recibir donaciones, se ha habilitado un formulario de Intención de Donación donde los posibles donantes dejarán los datos para que te pongas en contacto con ellos y puedas efectivizar la misma por otro medio.

Si tenés dudas sobre el uso de Donar Online, te invitamos a que conozcas la sección Soporte & Ayuda o escribas a soporte@donaronline.org.

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